Estados Unidos, un país de roles


Llevo casi 5 meses viviendo en Houston, llegué en invierno y luego de pasar unos meses conociendo la ciudad, la gente, los museos, medios de transporte, los restaurantes y obviamente los lugares de rumba. Y poco a poco he ido entediendo la cultura americana, al menos la del sur, y debo decir que no me gusta mucho, no me gusta nada!

Por ahora veo esta cultura como una cultura donde el rol que cada ciudadano debe jugar en esta sociedad esta determinado en gran medida por su origen racial. Si la cruz de Colombia es el narcotráfico, la cruz de Estados Unidos es el racismo que hoy sigue más vivo que nunca. Y basados en ese racismo la sociedad mueve sus mercados, para acentuar las diferencias, y para perpetuar su modelo de “exclavitud intelectual”.

Dentro de este marco, se encaja una sociedad que sorprende cada día más, por su capacidad de funcionar a pesar de sus evidentes limitantes. La ignorancia es el pan de cada día en este país, ignorancia que es sostenida por el Estado (estado como el grupo de ciudadanos que viven dentro de unos limites territoriales) y que es consentida por el mismo, bajo el modelo de una “calidad de vida” entendida desde el punto de vista material. Esta es la razón principal para que los latinoamericanos vengan a vivir a este país, por que pueden tener lo que no pueden tener en sus paises, dinero. Porque para ser honestos es lo único por lo que vienen los latinoamericanos, por el afán de salir de la pobreza, y sostener a su familia allá o acá. Así los latinoamericanos poco a poco conforman la base trabajadora de la sociedad, son (somos) la parte más baja de la sociedad. El door man es latino americano, usualmente Argentino, las señoras del aseo son usualmente centroamericanas, salvadoreñas, hondureñas, mexicanas; los que trapean los pisos y limpian las mesas son usualmente de la región andina, peruanos, ecuatorianos, colombianos. Los latinos, y lo digo con pleno convencimiento, sostienen la economía de este país.

Un poco arriba (no mucho para ser honestos) están los “oscuros”, acá es pecado pronunciar la palbra negro, niga, o sus derivados, uno no debe (puede, pero no debe) decir “negrito” por ejemplo. En su poder están algunos mandos medios de la sociedad, las oficinas públicas, en especial las del transporte son predestinadas para ellos, conducen los buses, el metro, renuevan los pases, etc. En palabras de un suizo que conocí hace una semana, son algunas de las personas más perezosas del mundo, pero (como el bien lo dijo) depronto se han esforzado tanto que ven que igual esta sociedad no les permite ascender. Él suizo me contó que un amigo de él que vive en NY estaba viviendo en un barrio donde un día se trasteó un negro, la semana siguiente el precio de las casas había caido 80%, yo no lo podía creer cuando me dijo eso, lo único que atiné a decir fue “disgusting”.

Arriba, mayoría hay una capa blanca, no muy educada, pero con acceso a mejores puestos, y más arriba tal vez lo que mantiene vivo a este país, la clase educada y que lo revoluciona de cuando en cuando, los académicos, los industriales, los médicos, etc. Donde ya no importa mucho el color, pero empiezan a pesar las siglas después del nombre, MD, MSc, PhD, son algunas de las que más impresionan.

Finalmente en la cúspide, algunos que concentran el poder y dirigen los medios, perpetuando este orden que parece simplemente imposible de romper. A los negros les venden por todas partes su cultura, y se las perpetúan, a los latinos que este es el país y reclutan mano de obra barata (ilegal, pero en realidad los estados unidos no sería nada sin esa trampa de la ilegalidad latina, por eso la permiten), y los intelectuales de alguna manera simplemente desean un mejor lugar pero no luchan por él, y conscienten el gobierno. Tampoco es que sea muy diferente de Colombia (mi país natal).

En este juego de roles, obviamente la sociedad ha impuesto (como sobre muchos latinoamericanos) sobre mi un respectivo rol a jugar. Como soy latino tengo que bailar salsa, merengue y bachata (un ritmo que salvo una canción, jamás había escuchado y no se bailar, por supuesto), además no se por que, tal vez por que los latinoamericanos nos hemos puesto ese rol a nosotros mismos, uno no puede bailar salsa con estilo, con clase, con elegancia, no! Hay que bailar como si estuvieramos iniciando un striptease, I mean, is salsa and you are from latin america, right! Las mujeres (estadounidenses por lo general) responden de igual manera, y lo que en cualquier lugar (medio decente) de Bogotá sería considerado meritorio para un “huy, que boleta, vayase a un motel mejor y deje de hacer el oso aca” , en Houston es considerado super, mejor dicho acá hacemos el oso completo bailamos lo que nos toca y como si hicieramos striptease, punto. Además el ingrediente colombiano le agrega más picante a conocer un estadounidense, la siguiente frase que se les ocurre incluye la palabra drugs, entonces o se es dealer (distribuidor) o se es consumidor, otro punto! Cuando uno responde que está haciendo un master y no sabe si seguir o no a un PhD la gente en realidad no entiende, es divertido porque si bien subestiman a los latinoamericanos, muchos médicos, abogados y grandes empresarios acá son latinoamericanos. La vagancia del pueblo estadounidense ha dejado un vacío enorme para que indues, latinos, europeos y asiaticos vengan y aprovechen el conocimiento y las oportunidades, no hay que hacer mucho para ser mejor que un estadounidense promedio, la mediocridad es la norma, y la competencia, claramente no son los estadounidenses, son los extrangeros.

Desde la segunda guerra mundial Estados Unidos ha sido la super potencia de referencia, lo empezó siendo para los nipones y alemanes, luego lo fue para la Union soviética, posteriormente para Europa y Asia y siempre lo ha sido para América Latina. Leer a Foucault es desesperanzador, porque siempre nos pinta un mundo dominante donde no existe salida, como matrix, la película, donde todas las estructuras del estado están hechas para perpetuar las condiciones de la sociedad y evitar progresar a mejores modelos. Chomsky en cambio deja abierta la puerta a la esperanza de la creatividad, hay que leer, hay que entender las sociedades si quieremos hacer negocios en ellas, y hay que salirse del rol, como dicen los gringos “think out of the box”. Dejar el racismo atrás, dejar de pensar lo que los medios nos invitan a pensar y lo que perpetúan en nuestro subconsciente es el reto. Crear un mundo mejor el ideal.

Advertisements
This entry was posted in Política and tagged , , , , , , , . Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s